sábado, 23 de noviembre de 2013

Presos de nosotros mismos...

Presos de nuestros miedos, de los abismos en los que hemos caído y no hemos podido volver...
Intentando deshacer el dolor con el correr de los días,
brindando una sonrisa al mundo,
abriendo los ojos pero sin mirar,
lo que realmente nos puede hacer bien.
Y simplemente no sabemos nada,
el aire nos congela las palabras,
como si nos envolviera un frió manantial de recuerdos,que en solo un instante nos roban una sonrisa,
pero al cerrar los ojos, nos correr lagrimas por el rostro.
Transitando la rutina, cansados de la vida,
vamos imponiendo una sonrisa falsa,
que pueda borrar el dolor,
que nos invite a sentirnos mejor...




viernes, 22 de noviembre de 2013

"Giramos sobre el reloj"Ensayo filosófico.

Seudónimo: Luna Temporal
“Giramos Sobre el Reloj…”

“No se si el tiempo es propio de nuestra conciencia,
no se si existe de verdad
,
no sé quien pueda comprobar si todo es una foto
O va al ritmo de un tic-tac...”
-Las Pastillas del Abuelo, “Duda”.

El tiempo sigue, no para, no se detiene con nosotros. Podemos decir que el tiempo se refleja en relojes, almanaques, etc. Pero si nos preguntamos que es el tiempo… ¿Sabemos explicarlo?
Vivimos siguiéndolo, sintiéndolo; porque pasan los minutos, los días, pasa el tiempo y surgen cambios, ocurren transformaciones y pasa el tiempo, aun así no sabemos explicarlo concreta y lógicamente.
Rodea y enreda nuestras vidas porque dependemos del tiempo, de un pasado,  de situaciones que ya ocurrieron, de momentos anteriores. De un futuro, momentos que están por venir, que pocas veces podemos anticipar. Sobre todo, dependemos del presente…
¿Qué es el presente? Es un conjunto de “ahoras”, momentos precisos que están ocurriendo, sin embargo, el presente ya pasó y se convierte en pasado. Según  Martin Heidegger “el tiempo es algo en que se puede fijar arbitrariamente un punto-ahora, de manera que, de dos puntos temporales diferentes, siempre uno es más temprano y el otro más tarde”[1]. Entonces puedo decir que el presente es el cruce entre el futuro y el pasado. Ya que “más tarde” es el “más temprano”, del siguiente “más tarde”.
Así es como comienza mi amor y desamor al tiempo. Amor porque quiero capturar cada instante, quiero hacer eterno cada buen momento de la vida; supongo que no debo ser la única, a todos nos gustaría alargar los buenos momentos. Somos personas y vamos transitando etapas, que también duran un tiempo; nos enamoramos y el amor también está constituido de lapsos, donde sufrimos, donde amamos, donde disfrutamos.
El tiempo me ha ayudado a organizarme, a vivir, pero aun así me es difícil seguirlo. Estamos encadenados al tiempo, atados de pies y manos por el reloj, vamos transitando la vida, trazando un camino, dejando un pasado y tal vez proyectando un mañana. Este pasado nos deja recuerdos y aquí es donde inicia mi desamor al tiempo. Los recuerdos nos producen nostalgia, ganas de volver hacia atrás para revivir los momentos buenos o cambiar acciones incorrectas, pero esto es imposible, no podemos regresar a un tiempo que ya caducó.
A su vez el mañana es parte del futuro, vivimos pensando qué tenemos que hacer mañana, qué vamos a hacer al instante siguiente, pensando que en el futuro las cosas pueden ir mejor o peor. Vamos girando sobre el reloj, acelerados como una tormenta, vivimos apurados, por hacer esto o aquello, por terminar algo, por empezar algo.
Mi desamor se ve reflejado, también, en los tiempos musicales. Los sonidos musicales deben tener una duración precisa en el tiempo. Si no fuera así, no sería posible la música. Cada figura tiene establecido una determinada duración y para formar un ritmo es necesario seguirla. Pero no es fácil lograr esto, cada persona siente y percibe al tiempo de diferentes formas. Para algunas personas lo que puede significar un instante, para otras puede parecer interminable.
Esto me lleva a preguntar: ¿La música es eterna?; ¿Cuándo una canción ya es parte del pasado? ;¿Por qué cada época tiene varios estilos?; ¿Lograr que la música perdure, será un gran reto para todos los músicos?. La utilización de nuevas tecnologías para obtener música, ¿Perjudica a los artistas, que quieren lograr que su música sea eterna?; ¿Todo esto será cuestión de tiempo?...
Así como es en la música, es en la vida, ya que estamos atados a una rutina, a seguir la clepsidra, como seguimos a la duración de los sonidos, pero cuando ocurren cambios nos desconcertamos. La música nos ofrece una gran variedad de sonidos y la vida nos ofrece una gran cantidad de cambios que nos desconciertan.
En este siglo XXI donde la tecnología forma parte de nuestra vida diaria, el reloj se volvió fundamental para nosotros, porque como ya dije, giramos sobre el reloj, vamos acomodando nuestro tiempo, dependemos de las agujas del reloj, de horas, minutos y segundos. Necesitamos tener a mano algo que nos refleje el tiempo, un reloj en la muñeca, el celular, la computadora, etc.
Bergson[2] cataloga al tiempo que se mide en los relojes y calendarios como “tiempo vulgar “. Este tiempo es de todos, pero a una vez de nadie, es impersonal.
¿Si toda esta tecnología no existiera, dependeríamos del tiempo?
De alguna u otra manera desde siempre fuimos dependientes de él. En la Antigüedad los griegos utilizaban un calendario solar-lunar, que según Platón, servía para mantener un orden y poder celebrar distintos actos religiosos. En cambio, en la actualidad no dependemos completamente del “tiempo objetivo”, es decir, del tiempo cósmico, que va más allá de los hombres, si no que nos afirmamos también en el  “tiempo subjetivo”, que es la compresión del tiempo por el hombre, el vivir y sentir las temporalidades. 
Bergson plantea dos tiempos, y dado que hay dos tiempos, hay dos memorias: “Kronos: devenir temporal” y “Kairos: ocasión excepcional”. La primera es “la memoria rutinaria-voluntaria”, donde un beso es igual a otro beso y podemos sumar los besos que dimos y recibiremos hasta los cuarenta años, por dar un ejemplo. La segunda es “la memoria vital-involuntaria”, encargada de guardar la diferencia de cada beso, ese algo incomparable, ese sabor, ese aroma que llega de tiempos idos y que, sin embargo, marca la presencia de aquello que parece ausencia.
Todo esto quiere decir que el tiempo siempre existió, pero sus formas de medirlo, recordarlo y percibirlo son diferentes y en ocasiones fueron cambiando.
Sabemos entonces que cambió la forma de medir el tiempo, pero la forma de pensarlo… ¿Cambió?
El mundo social impone “no perder el tiempo”. Estamos acostumbrados a escuchar la frase “no tengo tiempo que perder”. Vivo y vivimos pendientes de qué hacer, como organizarnos para no perderlo… ¿Qué significa esto? No queremos estar con determinada persona o realizar alguna acción para no desperdiciar nuestro valioso tiempo. ¿Qué pasa cuando lo perdemos? ¿Y si en lugar de pensar en cómo no perderlo, pensamos en cómo ganarlo? Somos una sociedad consumista donde el mercado es importante a nivel mundial, donde queremos todo ahora y no después. Si perdemos el tiempo, derrochamos dinero, producción, etc. Nos catalogamos respecto a las sociedades de otros tiempos, como una sociedad avanzada.  Avanzando siempre sobre el futuro, planeando el mañana, tiñendo nuestra vida de posibles situaciones, creemos que cuando seamos adultos seremos o haremos tal cosa, que cuando tengamos dinero podremos hacer aquello que queremos y no podemos. Intentamos capturar cada momento del pasado, con fotografías, con arte, etc. Entonces nos damos cuenta que las temporalidades forman parte de nuestra vida diaria y que cotidianamente pensamos en ellas.
Teniendo en cuenta estas temporalidades: pasado, futuro y además presente, comprendemos que el tiempo sigue. Pero… ¿Qué forma toma, circular o lineal?
Considero que es lineal por que sigue hacia adelante, no vuelve, nosotros vivimos y aunque la muerte nos detenga, el tiempo sigue. También lo considero circular, viéndolo desde el punto de vista de la naturaleza, es decir, las cuatro estaciones del año se repiten una y otra vez con sus respectivos climas en cada zona; la Luna también es temporal cumple un determinado ciclo, al igual que la mujer.
Por estas razones voy a plantear al tiempo como circular y por dentro de lo circular, lineal. Porque nuestra vida comienza cuando nacemos y termina cuando morimos, venimos al mundo, indefensos sin saber que nos espera de la vida y nos vamos del mundo, indefensos, sin conocer que nos esperara de la muerte. Al nacer somos débiles y necesitamos de alguien que nos ayude. Al ir envejeciendo hacemos una especie de retroceso y también necesitamos algo de ayuda. Con este ejemplo quiero demostrar que el tiempo es lineal, que sigue porque transitamos toda una vida, pero a su vez, es circular por que todo se repite, vuelve a un similar o igual punto de partida. Algunas historias también se repiten, las palabras, hasta las preguntas…
Entonces… ¿Qué es el tiempo? ¿Cuánto nos dura aquel primer beso que tanto esperamos, cuanto nos dura el amor, cuánto dura el dolor?
Fundamentalmente, ¿Cuánto nos dura la vida? ¿Días, horas, minutos?
Vivimos y somos vividos por el tiempo, la vida dura, según como decidamos vivirla.


Bibliografía:
Heidegger, Martin “El Concepto de Tiempo.” Ed. Trotta. Madrid. 1999.
Barylko, J. “La filosofía, una invitación a pensar”. Ed. B. Buenos Aires. 2011.
“Soundgarden: La difícil relación entre el tiempo y la música”.  http://soundisgolden.com/2012/11/25/soundgarden-la-dificil-relacion-entre-el-tiempo-y-la-musica/





[1] Heidegger, Martin. “El concepto de Tiempo”. Madrid. Trotta. 1999.
[2] Barylko,J. “La filosofía, una invitación a pensar”.B editores. Buenos Aires. 2009.

miércoles, 17 de julio de 2013

Extrañar desde la orilla del mar…

¿Qué es extrañar? Es la carencia, la falta de algo o de alguien. Podemos extrañar a alguien a quien le tenemos aprecio, echarlo de menos, pero también podemos extrañar hasta algún enemigo, extrañar ciertas situaciones. Generalmente relacionamos extrañar con la lejanía de una persona querida que no se encuentra en el mismo espacio físico que uno.
Podemos extrañar sabores, el sabor de una comida casera, el sabor de un beso, el sabor de una bebida. Extrañamos sonidos, ruidos, silencios, canciones, etc.
…¿Pero qué es lo que extrañamos mayormente?...
Cuerpos, esencias de la persona, es decir, no solo su físico, aun que es una posibilidad, extrañar su cuerpo, sus manos, etc. Lo que se extraña es la esencia, la mirada, el aroma único de la persona, su voz, su forma de expresión, su forma de ser…
Extrañar, puede ir ligado al afecto, cuando se extraña es porque se ha tomado determinado cariño, que hace notar la necesidad de algo o alguien. Pero también podríamos explorar este concepto.
¿Solo se extraña a lo que se tiene afecto?
O… ¿Sera que uno, no se da cuenta, que hasta le llega a tomar algo de afecto a aquello que le desagrada, a aquello que quizás se llego a acostumbrar?
Cada persona es un mundo, pero si generalizamos, podemos sacar en conclusiones, que a veces se llega a extrañar aquello que nos desagrada, que molesta, por que cuando se pierde esto, se genera un cambio, produciendo recuerdos de aquello que desagradaba, tal vez, por el hecho de que uno se acostumbro a eso.
Otra manera de definir extrañar es utilizando la palabra “necesidad”. Es decir se extrañar algo que se necesita, que uno quiere tener cerca, que nos es imprescindible para seguir por qué notamos su ausencia.
Tal vez algunas personas estén de acuerdo con mis formas de definir “extrañar” o quizás no, quizás tengan su propia manera de definir esta palabra, más que una palabra, un sentir.
Si, extrañar es un sentimiento, ya sea considerado bueno, porque se marca el aprecio a alguien, o ya sea considerado malo porque se nota la necesidad de algo, pero está claro que es un sentimiento.
¿Cómo y cuándo utilizar la palabra extrañar?
Una respuesta sencilla a esta pregunta seria “cuando uno lo sienta”. Si, cuando uno siente extrañar a alguien, cuando uno cree necesitar a esa persona o note su carencia. Pero, si hay algo que estoy aprendiendo es a tener cuidado con lo que decimos o escribimos, debemos saber que somos responsables de esto y tenemos que hacernos cargo. Entonces, ¿si en vez de decir “te extraño”, dejamos de sentirlo y vamos a buscar a esa persona o vamos a conseguir aquello que extrañamos? Es decir, nos hacemos cargo de lo que dijimos y si realmente extrañamos vamos a hacer lo que esté a nuestro alcanza para conseguirlo.
Por esta razón a veces no digo que extraño a alguien por que quizás no pueda hacer algo para dejar de extrañar y salir a buscar, o será que no extraño realmente.
… ¿Extrañar, duele?...
Cuando alguien nos falta y necesitamos de esa persona, nos puede llegar a doler, a causar angustia, tristeza, por la carencia de aquello que echamos de menos pero que no logramos tener, para así dejar de extrañar.
Otra razón por la cual no utilizo seguido esta palabra es por que me duele, cuando realmente extraño, me causa mucha angustia, saber que no está a mí alcanza aquello que quiero o la persona que necesito.
Además de que creo que uno, no debe depender de nadie, que no debe necesitar completamente al otro, es decir, que no debe ser completamente indispensable en su vida, porque en esos momentos donde la persona falta, es donde más podemos llegar a sufrir.
Puedo contarles también que no me gusta mucho la idea de que me extrañen, voy a serles sincera, por un lado, me puede llegar a hacer sentir bien, porque me doy cuenta que a otra persona necesita de mi o nota mi ausencia. Pero por otro lado lo veo negativo porque le estoy faltando y fallando a una persona.
Y aun que extrañar sea parte de las palabras habituales que todos utilizan. Creo que podemos darle más vueltas a esta palabra, aun mas vueltas de las que yo le di…
Reflexionemos sobre “extrañar”, pues, yo no la considero una palabra más.
“Extrañemos a orillas del mar…”
Porque extrañar puede ser un sentimiento infinito, aun que sea poco tiempo.
Porque puede llegar a ser inmenso como el mar
y porque en la orilla es donde comienza y donde también, se llega al final…


              

sábado, 1 de junio de 2013

El Sol...

El Sol, es quien nos ilumina todos los días y las noches, por supuesto, por que con su luz da brillo a luna...
De noche o de día  el siempre esta, llueva o este nublado, nos alumbrara...
Bañara nuestros cielo de luz y teñirá los rencores de paz...
Despertara las sonrisas, dormirá los dolores...
Brillara, brillara...

Helio era un dios griego, representador del sol. Emanaba luz y buenos augurios a la humanidad...

En mi dibujo se representa El Sol amarillo y naranja, colores vivos y fuertes, cálidos.  Del él se desplazan variados colores, parecido a un arcoiris  por que la luz que brinda El Sol, se refleja en la Tierra, provocando espejismos y colores. Un joven, se observa en mi dibujo, Helio, representado físicamente y a su lado una flor, El Girasol.


jueves, 28 de febrero de 2013

Mentirse a uno mismo.


Podría ahora mismo inspirarme escribiendo algo de amor, sobre la pasión, sobre la atracción, pero prefiero completar este tema que rodea mi vida….supongo que desde siempre….
Se desplazaban en mi mente,
Palabras, silencios, vacios,
Preguntas, respuestas…
Corrían carreras allí, ideas inconclusas,
Excusas coherentes,
Excusas sin sentido, metáforas que aun no he entendido…
Y sigo tratando de definirme, de saber lo que quiero…
“No puedo seguir asi”- Pienso-
Pero…¿Cómo aclarar todo eso?
¿Como despejar los versos, que aun no he escrito pero quiero escribir…?
Si vivo mintiéndome a mi misma,
Caminando bajo presión,
¿Presión que me imponen o presión a la que yo misma me someto?
Trato de imponerme a misma algo que se que no es… Yo me lo busco… Yo soy asi…
De algo estoy segura y es que no estoy segura de nada, en cualquier momento puedo volver a caer… Ahora si tengo que ser sincera, no tengo miedo, aun que el miedo siempre esta…
El miedo esta mirándome, desde atrás de la puerta de mi habitación, mientras yo tipeo, escribiendo estas líneas.
Es que si yo voy al caso,
No me siento tan ingenua,
Mi inconsciente sabe lo que tiene que saber,
Pero mi subconsciente lo ignora,
Hace lo que quiere, vive el presente…
No piensa demasiado y si lo hace es impulsivo…
Ya nada le importa…
Y asi es que vivo mintiéndome y es probable que todos o al menso muchas como yo o muchos, vivan asi mintiéndose asi mismo. De algunas personas me doy cuenta, pero no de todas.
El problema es que no puedo decir nada, es posible que me lo nieguen.
¿Quién carajo soy yo, para hablar, analizarme a mi misma y opinar de las demás personas?
Sepan disculpar que redacte asi y utilice este vocabulario, pero es mi forma de expresarme teniendo 16 años y poca experiencia de vida. Cada uno habla y opina desde su lugar, claro que puedo ponerme en el lugar del otro, aun que nunca será lo mismo…
Finalmente cerrare este texto, escribiendo algunos versos, que den pie al siguiente relato, donde hablare de sincerarse con uno mismo…
Recorrían mis manos la sombra de mis pulgares,
Llenos de laberintos y contradicciones,
Por que ellos saben que sigo mintiéndome a mi misma,
Que se como son las curvas de la carrera,
Pero así y todo decido tomar el camino difícil
Y dejarme vencer…
Sera que…¿La solución de mentirse a uno mismo es sincerarse con uno mismo?




28-11-2012

domingo, 24 de febrero de 2013

"Hablar..."

"Hablar con el Corazón, sin utilizar las palabras, sin necesidad del silencio.. Dialogar con la mente manteniendo un equilibrio, sin usar confusiones, sin requerir problemas o sus resoluciones... Confesar así mismo sin mentiras o verdades... Preguntar a uno mismo, descartando certezas, desechando las dudas, sin usar interrogantes..."Quedar encerrada entre las propias rejas, quedar en un vació que a la ves esta rodeado de todo es algo que la vida nos ofrece a las personas, aveces...